28 jun. 2017

Cuando el bolo de Tineo cambió a celta

Publicado en La Nueva España el 28 de junio de 2017

Hubo un tiempo en el que el Bolo Celta se llamaba Bolo de Tineo. Fue en 1991 cuando se cambió la denominación y esa modificación tuvo sus más y sus menos.

Los Bolos de Tineo se enmarcan entre las modalidades en las que predomina la fuerza sobre la habilidad en los lanzamientos de las bolas. Así lo manifiesta Gerardo Ruiz Alonso - profesor de educación física, estudioso de los deportes tradicionales asturianos y de forma especial de los bolos -. Tiene varios libros publicados sobre este tema y en ellos pueden ver como se juega.


Según este autor “los bolos de Tineo tienen sus propias características que los diferencia bien de los otros”. Ruiz Alonso nos dice que también se jugaban en los concejos vecinos, aunque con algunas diferencias, y a pesar de ellos los incluye dentro de la familia de los bolos de Tineo.

La llegada de José Luis Boto a la presidencia de la Federación Española de Bolos, en 1988, supuso un empuje para su práctica – nunca se dejó de jugar -  y fue la pieza clave para el cambio de denominación del Bolo de Tineo a Bolo Celta.

Tras 25 años en el cargo, Boto tuvo una salida problemática de la Federación y su gestión anduvo por los tribunales. Pero esa es otra historia. Por cierto, José Luis Boto es tinetense.

El cambio de nombre trajo consigo que el tema se debatiera en el Pleno Municipal del 10 de junio de 1992. Una moción del PP llevó al terreno político está cuestión.

Una aclaración: las mociones presentadas al Pleno tienen que ser aprobadas antes de su debate.

El PP se hace eco de las informaciones aparecidas en la prensa de aquellos días y afirman que: “Se ha podido saber que tal cambio de denominación parece responder a una “exigencia” de la Federación Nacional de Bolos”. La pretensión de los populares era que el Pleno Municipal manifestase su aprobación o rechazo a tal cambio.

Los socialistas apoyan la moción de los populares y en el grupo de Unidad Campesina, independientes, la opinión no es unánime entre todos sus concejales.

Un concejal de Unidad Campesina señala “que sería una pena perjudicar el citado deporte con un afán excesivamente localista. La Federación pudiera tratar de potenciar competiciones locales y hacer competiciones de nivel supralocal, por lo que muestra su intención de abstenerse”. Dicho esto, el concejal abandona el Pleno.

Si les digo la verdad, eso de localismo me hace gracia. Se lo explico: Unidad Campesina era un grupo político independiente local.

Otro concejal de Unidad Campesina señaló que el Ayuntamiento no tienen competencias y que se abstendrían, eso sí “aunque sería conveniente que por la Federación se pudiera estudiar la posibilidad de que aunque la denominación fuese “Bolos Celtas” figurase una alusión a la “modalidad Tineo”.
Esta misma propuesta es la que realizó Gerardo Ruiz Alonso en sus publicaciones.

Tras la discusión pasaron a la votación: votos a favor de la moción el PP y PSOE y abstención de Unidad Campesina. De esta manera quedó “informada favorablemente la moción en el sentido de oponerse al cambio de denominación de la modalidad de “Bolos de Tineo”.

A partir de este momento entran en el debate propiamente dicho.

El alcalde, de Unidad Campesina, informa que “el presidente de la Federación Nacional le comentó que se cambiaría el nombre del deporte, pasando de Bolos de Modalidad Tineo a Bolos Celta Tineo, para posibilitar la ampliación del deporte y unificar el que se practica en diversas partes de España, evitando así suspicacias localistas, por lo que a su juicio debería pedirse una explicación por escrito a la Federación de bolos”.

Vaya, ¿es cosa mía o me parece que está diciendo que el presidente de la Federación le engañó? Les recuerdo que José Luis Boto, el presidente,  es tinetense.

Les aseguro que el localismo no se manifestó sólo por parte de Tineo, otros concejos no estaban por la labor de competir en un juego que incluyese ese topónimo.

Al final se produjo una votación unánime, de los doce concejales presentes – la Corporación era, y es de momento, de diecisiete miembros - y acordaron “dirigirse a la Federación Española de bolos, solicitando se rectifique la variación de nombre del juego llamado “Bolos de Tineo”, pasando a llamarse “Bolos Celtas”, para volver a su denominación tradicional en la que figure el nombre de Tineo con el fin de conservar la tradición del Concejo…”.

Esa petición no sirvió para nada, el juego sigue denominándose Bolo Celta.

Desde la óptica de hoy puede resultar curioso lo sucedido. Algunos plantearon el tema como una mejora y abandono de lo que podría entenderse como localismo, en la actualidad esa propuesta, probablemente, sería desechada en base al énfasis que se pone en lo local para desmarcarse de lo global.

Los años han pasado y en el concetson se sigue jugando a los Bolos de Tineo, a pesar de los pesares.

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